domingo, 6 de octubre de 2013

El lado explosivo de Jude



Título: El lado explosivo de Jude.
Autor: Nicole Williams.
Editorial: Montena
Páginas: 347
ISBN: 9788490430361
Formato: Tapa blanda con solapas.
Precio: 14.95€








TE QUIERO PERO TE ODIO.
Lucy ha oído decir esa frase incontables veces, pero hasta ahora nunca había pensado que podía llegar a comprenderla tan bien. En realidad, desde el día en que conoció a Jude navega por aguas turbulentas, incapaz de aclararse y descifrar qué siente. Entre toda la confusión, algo le parece evidente: Jude no es un chico adecuado para ella. Cínico, inaccesible, descarado hasta decir basta... En definitiva, el clásico tipo palo que parece predestinado a romperle el corazón a cualquiera que sucumba a sus encantos.
Y, sin embargo, Jude ejerce una extraña atracción sobre ella. Una atracción de la que parece imposible escapar.



   Tenía muchas ganas de leerme esta saga y por fin he podido empezarla gracias a que mi novio me regaló este primer libro. Me lo acabé en dos días aunque haya tardado más en hacer la reseña.
  Desde el principio Lucy me encantó. No es la típica niña buena y dulce que se enamora del tipo malo, sino que ella puede llegar a ser igual de cabrona (con perdón) que él. No deja que nadie la controle ni decidan por ella. Le planta cara a sus padres, a los chulitos, a las divas, a Jude e incluso a ella misma.
  Jude tampoco es el malo malísimo, sino que su lado tierno (por así decirlo) se puede ver con facilidad cada vez que está con Lucy, o Luce, como él la llama. Parece que solo ella es capaz de tranquilizarle, mientras que el resto del mundo le pone de los nervios y lo vuelve agresivo.
  Por Lucy, Jude hace locuras (ya las veréis) y la mayoría son preciosas.
  Lo he pasado mal en algunas partes por culpa de Holly (al principio, obviamente. Ya sabréis de qué hablo) y por Sawyer (TODO EL TIEMPO). Odié de primeras a Holly, pero luego me acabó cayendo bien. Sawyer me cayó mal desde el primer momento y no pude evitar partirme de risa cuando se la juegan, a pesar de que la "bromita" que le hacen debe de doler mucho.
  Los padres de Lucy tampoco es que le hagan la vida a su hija más fácil... pero van cambiando poco a poco. Lucy cree que solo puede refugiarse en el baile, pero... no se da cuenta de que tiene a Jude a su lado.
  Lo tiene hasta que ambos descubren algo que los separará... ¿para siempre?
  Este libro me ha encantado y estoy deseando leer la siguiente parte, aunque pienso que a veces todo ocurría demasiado rápido. Aún así es perfecto.



Continuaciones:




Autora:

Blog de la autora: http://nicoleawilliams.blogspot.com.es/


Autora saludando a Chile:




- ¡Deja de comértela con los ojos! Está demasiado buena, incluso para ti. Además, es probable que sepa leer, porque lleva un libro, así que es lo bastante lista para saber que debe evitar a tipos como tú.

- Ya puedes irte.
- ¿Qué?
- Que te largues. No voy a seguir despreciando los últimos y valiosos minutos de una preciosa tarde de verano contigo. Gracias por regalarme la vista, pero ya veo que no hay mucho donde rascar. Ah, por cierto, tu culo no impresiona tanto de cerca como de lejos.

- Las chicas habláis un idioma que no entenderé jamás, pero ¿estás diciendo lo que creo que estás diciendo?
- Si implica que te levantes y te apartes del sol y de mi vida lo que queda de eternidad, entonces estamos en la misma onda.

- ¿A qué viene esa cara de pasmarote?
-A que todavía no he conocido a la chica que me dé con la puerta en las narices.

- La adulación no se considera una virtud, jovencito. Sobre todo cuando, en esta etapa de la vida, los jóvenes la utilizan con la esperanza de abrirse camino hasta las bragas de una jovencita.

- Me alegra ver que no te importa admitir que soy un dios.
- Dios mío.
- Lo que yo decía. Así es como deberías dirigirte a mí.

- ¿Por qué yo?
- No quiero a una chica, una mujer o una supermodelo. Te quiero a ti. Tú no me miras como lo hacen las demás. Como si quisieras mantenerte todo lo lejos de mí que te permitiera el pasillo o como si quisieras llevarme a a cama para poder fanfarronear delante de tus compañeras de la universidad para ricachones de haberte tirado al chico malo. Tú me miras y me ves. No recuerdo la última vez que alguien me miró asi.

- Vístete para que pueda presumir de ti.
- ¿Por qué no nos saltamos la fiesta?
- Mierda. Me está costando un esfuerzo enorme no tumbarte ahora mismo encima de la mesa y hacerte todo lo que te he hecho miles de veces en mis fantasías. Pero tú vales más que eso. Te mereces algo mejor. No mereces ser una de esas a las que acaban follándose encima de la mesa de sus padres. Así que ponte bien el albornoz y no vuelvas a provocarme.

- Ah. Tienes muy buen gusto para la ropa interior. te pongo un diez.
- Pues yo a ti te pongo un cero, por no saber quitarla.

- En el mundo hay dos tipos de chicas. Con las que follas y con las que te casas. Así es como funciona el mundo, o sea que no la tomes con ella porque tú eres de un tipo y ella de otro.

- Tengo tres clases con ese tipo. ¿Cómo se supone que voy a alejarme de él?
- Quiero que le des una patada en los huevos cada vez que lo veas, y después de unas cuantas veces, él se mantendrá alejado de ti.
- Vaya, ¿cómo no se me habrá ocurrido?
- Porque eres buena e inocente y las cosas feas, como esquivar a desgraciados, son nuevas para ti. Déjame a mí el trabajo sucio. Tú sigue siendo igual de buena.
- Y, en tu mundo, ¿dar patadas en los huevos no se considera jugar sucio?
- Si es de los huevos de él de lo que hablamos, se merece eso y más.

- Estás muy guapa.
- No me mires así. Este vestido no vas a quitármelo tú.

- ¿Alguien que yo me sé se ha levantado con el pie izquierdo?
- Por lo menos estaba en mi cama, no en la de otro.

- ¿He oído bien? ¿Acabas de dirigirme una frase entera?
- No, han sido dos.
- ¿Y qué he hecho para merecer que me dirijas dos frases enteras?
- Estás hablando con mi lado bueno.
- No sabía que tuvieras un lado bueno.
- Y no lo tengo.

- Vamos, ¿qué demonios es eso que sé tan bien?
- Que no puedes ser amigo de la persona con la que estaba escrito que pasarías el resto de tu vida. 

- Da miedo preocuparse por alguien, porque los dos sabéis lo que implica perder a un ser querido en un abrir y cerrar de ojos. Pero no puedes permitir que el miedo domine tu vida, porque si no terminarás como yo. No vivas escudándote en tu pasado. Vive el momento. Si has encontrado a alguien con quien quieres pasar el resto de tu vida, no permitas que se aleje, da igual si ese "resto de tu vida" dura un día o cincuenta años. No permitas que el miedo a perderlo te impida amarlo.

- Después de todo lo que me ha pasado en la vida, pienso colarme en tu cama todas las noches.

- ¿Cómo es posible que un chico como tú prometa una cosa de por vida a los dieciocho años?
- Muy fácil. Porque he encontrado a una chica como tú.






5/5
Explosivamente perfecto.

2 comentarios:

  1. ¡Hola, guapa!
    Pues este libro no me llama mucho, porque la verdad veo que es muy a lo Hache y Baby, y bueno... Todo el mundo dice que es bueno, pero no me llama nada...
    De todas formas, gracias por la reseña, Adriana.
    Nos leemos.
    Besitooooos, guapa.

    PD: Te recomiendo que si intentas buscar seguidores, te pases por demás blogs y leas y comentes, eso siempre funciona :)

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    Respuestas
    1. Hola!
      No tiene nada que ver con A tres metros sobre el cielo, eh!!

      Te lo recomiendo mucho te va a sorprender!

      Eso hare!

      Un saludo

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