martes, 28 de julio de 2015

La Heredera




TítuloLa Heredera
Autor: Kiera Cass
Editorial: Roca Editorial
Páginas: 318
ISBN: 978-84-991-8994-9
Formato: Tapa blanda con solapas.
Precio: 14.95€











La princesa Eadlyn ha crecido escuchando interminables anécdotas sobre cómo se conocieron sus padres. Hace veinte años, America Singer entró en La Selección y conquistó el corazón del príncipe Maxon y vivieron felices para siempre. Eadlyn cree que esta historia es demasiado romántica, y no tiene ningún interés en tratar de repetirla. Si fuera por ella, no se casaría nunca. 

Pero la vida de una princesa no es enteramente suya, y Eadlyn no puede escapar de su propia Selección, din importar cuán fervientemente se oponga y sabiendo que esta no será como el apasionado cuento de hadas que vivieron sus padres... Empezará la competición, y Eadlyn descubrirá que alcanzar la felicidad no es tan imposible como ella pensaba.

Una nueva generación de personajes; una cautivadora novela te espera en el cuarto libro de La Selección.



  Increíble. Cuando me enteré de que había salido esta cuarta parte, casi me muero. Para empezar, la portada sigue siendo preciosa. Las portadas de esta saga son las más bonitas que jamás he visto, ninguna la supera.
La Selección fue una trilogía que me encantó, por lo que me hizo mucha ilusión que se siguiese escribiendo sobre ella. Es una nueva generación, la hija de Maxon y America, con una nueva Selección, y es fantástico. 

  Vemos la Selección desde otro punto de vista: el de una mujer, el de la princesa. Y conocemos a treinta y cinco hombres que tienen que ganarse su mano. Eadlyn no se lo pone fácil a ninguno: ella no quiere hacer ese estúpido reality show, ni ninguna elección. No quiere casarse, no quiere depender de un hombre, quiere reinar sola y demostrar lo que vale una mujer. Pero el pueblo está muy revolucionado, necesita una distracción, y ésta es la mejor que pueden darle para intentar calmar las revueltas que se están llevando a cabo. 

  Siendo la mayor y única mujer de cuatro hermanos, veremos cómo es la vida en palacio de esta princesa tan peculiar. La adoro. Eadlyn me recuerda muchísimo a America, aunque tiene más carácter. Es una personaje que me gusta muchísimo, a pesar de que hay veces que no me gusta cómo utiliza su genio. Es una chica genial, no la tonta sumisa que nos suelen presentar.

  Los chicos son la mayoría estúpidos. Excepto los principales: Kile, Henri, Erik, Hale... Ellos me caen todos   bien, son adorables. Pero sin duda, mi favorito es Kile. Lo amo. Tiene al principio esa pequeña relación de amistad - odio con ella,  y adoro esas relaciones. Es un chico que me gusta muchísimo, me llama la atención, porque no es simplemente agradable, como el resto, sino que tiene carácter y no duda en usarlo con Eadlyn.

 Pensaba que era solo un libro, y mi cara de felicidad al ver que son dos es inexplicable. Bueno, igual que la de tristeza al acabarlo y quedarme con las ganas hasta que se publique la continuación. 

 Me muero por seguir leyendo, esta saga es increíble.



Autora:


Book trailer de internet:






-Tengo dieciocho años. Estoy genéticamente programada para discutir con mis padres.

- No sé si el destino existe o no. Pero, a veces, aquello que llevas años anhelando aparece por la puerta, decidido a eludirte, a huir de ti. Y, sin embargo, al final te das cuenta de que  siempre hay alguien para ti.

- Alteza.
- Caballero, tú puedes llamarme "incordio real".

- Cuando nos conocimos, no dejaste de mirarme el pecho. No te olvides de mirarme el culo al irte.

- De hecho, justo ayer, en un ataque de nostalgia, rebusqué en mi memoria y encontré un recuerdo muy especial. Tú corriendo por el pasillo con nada más que un pañal. Estabas guapísima.

- Hay ciertas cosas que uno no aprende de sí mismo hasta que otra persona entre en el rincón más íntimo de su corazón.

Una reina podía ser muchas cosas..., excepto vulnerable.

- No creo que nadie sepa lo que busca hasta que lo encuentra.

- Cuando uno está furioso, la mirada cobra la misma fuerza que un puñetazo.

- Una agresión, de un hombre o de una mujer, es una señal de debilidad.

- De acuerdo, si empezamos a quitarnos la ropa, quizá debamos meternos en un dormitorio. Y no estaría mal que supieras cuál es mi segundo nombre.

- Si vas a ponerte a lloriquear como una niña, tendré que darte una buena tunda.
- Sabes que saldrías perdiendo. Te daría una paliza.
- Llevas amenazándome con eso desde que teníamos seis años.
- El día llegará. Hazme caso.

Se confirmaron mis sospechas; siempre habría creído que el amor te volvía más vulnerable; por eso enamorarse era un terrible error.





5/5

Como los tres anteriores, un libro fantástico.

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