sábado, 12 de marzo de 2016

CRÍTICA A "LEAL", LA PELÍCULA.

Creo que nunca me he quejado sobre la adaptación de un libro a película. Bien, pues ahora voy a hacerlo tras ver LEAL, la tercera parte de DIVERGENTE. (Ni si quiera lo hice con Cazadores de Sombras, que tuvo tela. Al menos lo remediaron con la serie...)
Este post va a tener SPOILERS tanto del libro, como de la película. Así que si no has leído y visto ambas cosas, te recomiendo no leerlo para no destriparte todo.
Vengo de ver la tercera película de la saga de libros Divergente: "Leal".
Como ya sabréis todos aquellos que habéis leído el libro, a la película la mayoría habremos ido con un paquete de clínex en el bolso para ir secando todas las lágrimas que (al menos yo) íbamos a derramar. Qué decepción ver que no ha sido así.
Todos los lectores que apostamos por esta saga muchísimo antes de que se decidiesen hacer las películas, sabemos que el final de la saga, Leal, nos dejó con la boca abierta, un charco de lágrimas y una profunda decepción con la autora. Sí, lo reconozco, odié a Veronica Roth por cargarse a uno de mis personajes favoritos femeninos, lloré muchísimo por su culpa e incluso me cabreé por el final que le dio a la saga. No me lo esperaba, no estaba contenta y sufrí tanto que se me encogió el corazón (supongo que solo los lectores como yo entenderán los sentimientos que transmite un libro, sobre todo este caso). No estaba contenta, lo admito, no quería ese final. Pero poco a poco lo fui aceptando y me dije a mí misma: ""s el final que necesitaba la saga, no podía haber otro. O bueno, quizá sí, pero no habría sido tan impactante como este". Por lo que al final quedé conforme.
Llevo esperando desde que salió la primera película de Divergente que pasaran los años para poder ver Leal. Necesitaba ver en la pantalla proyectadas esas escenas que tantísimo me hicieron llorar en el libro (de hecho, he parado de escribir para releerlas y aquí estoy con las lagrimillas). Quería volver a sentir ese dolor (menuda masoca...), pero en la gran pantalla, de una forma más real.
Cual ha sido mi sorpresa cuando he visto que se han inventado TODA la película, TODA. Han conservado el título y el nombre de los personajes, porque el resto... Algunas cosas son medio aceptables pero, ¿otras? Para nada. Han faltado muchísimos datos importantes que se dan en el libro para llegar a comprender mejor el por qué de todo, el por qué del proyecto, de los Divergentes...
Y bueno, lo que me ha hecho levantarme de la silla con un humor de perros y deseando abandonar la sala ha sido el final. Si has seguido leyendo este post es porque te da igual que hable del libro y la película, así que estás a tiempo de dejar de leer si no quieres que te detripe todo... 

El suero de la muerte no existe en la película, para empezar. Tan solo existe el suero de la memoria. En el libro, Tris entra con un plan (intercambiándose por Caleb, que era el que iba a hacer el sacrificio en un principio) donde tienen guardado el suero de la muerte. Ella cree que es inmune al suero, por lo que se arriesga. Detona dicho suero y, como era de esperar, sobrevive. Esto en la película no pasa porque directamente no existe. Luego va donde está David a punto de expandir el suero de la memoria para detenerle. Esto provoca que se lleve un disparo. Consigue lanzarse contra el botón que detendrá el suelo, pero se lleva nuevamente más disparos.... y muere. Muere imaginando que es su madre la que viene a por ella para llevársela en brazos. Muere tras decirle a Caleb que le quiere y le diga a Cuatro que no era su intención abandonarle. Y yo me moría por salir de la sala de cine llorando al ver todas estas escenas representadas...
Pero no han existido. En la película, el suero está en otra parte (la que han montado ha sido buena), y lo que Tris hace simplemente es meterse por unos conductos que la llevan hasta una válvula. En cuanto se la carga, se detiene la expansión del suero. Salen al exterior y Tris le transmite a todos un mensaje en el que les cuenta todo lo que ha pasado. Y tan felices. Y TODOS TAN FELICES. Y bueno, ni si quiera se cuenta qué pasa con Chicago dos años después, como en el libro. Para qué, ¿no?
Probablemente el final de la película es el final que todas esperábamos y queríamos para el libro. No pudimos tenerlo, la autora jugó con nosotros y nos hizo llorar. Pero precisamente por eso es por lo que recuerdo la saga Divergente como una de las sagas que más me ha hecho sentir y llorar. Y no he sentido eso con la película.
Una cosa es hacer una adaptación, cambiar cosas del libro, añadir otras, para que todo concuerde mejor, pero... ¿CAMBIAR TODA LA PELÍCULA E INVENTARSE UN FINAL NUEVO? No. No sé cómo la autora ha permitido esto.
Estoy muy cabreada y decepcionada, creo que se nota. Seré masoca o algo, pero yo quería salir de la sala con los ojos rojos de tanto llorar la muerte de Tris, ver a Cuatro cuando se lo contaban y veía su cadáver... Si leerlo me destrozó, verlo habría sido mortal. 

Así que gracias, señores guionistas/productores/quienseaquesehacargadolapelícula, por joderme una de mis sagas favoritas después de haberlo hecho de puta madre con las dos primeras películas. Os lleváis el óscar al destrozo más grande del mundo.

Y esto lo añado diez minutos después de publicar el post: Me han dicho que va a haber una cuarta película que se sacan de la manga. Así porque sí, porque les da la gana a ellos. Yo solo espero que así arreglen la que han pifiado. Pero sigo manteniendo mi crítica, ya que Leal era LEAL.